Hidrocefalia normotensiva (hidrocefalia crónica del adulto)
Es la causa más frecuente de demencia reversible.
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El nervio facial es un nervio craneal, el séptimo de los 12 pares de nervios craneales que se originan en el troncoencéfalo. Su función principal es inervar los músculos de la cara que controlan mímica facial (cerrar los ojos, sonreír, inflar los carrillos…).
El espasmo hemifacial se define como la contracción involuntaria, continua o intermitente, de los músculos inervados por el nervio facial.
Generalmente, del mismo modo que ocurre en la neuralgia del trigémino, encontramos una compresión del nervio facial por un vaso sanguíneo tras su salida del troncoencéfalo. La compresión del nervio también se puede determinar por un tumor. Otra etiología posible es una lesión isquémica.
Como su nombre indica, el espasmo hemifacial cursa con espasmos/contracciones paroxísticas de los músculos de un lado de la cara. La intensidad de dichas contracciones es variable (puede aumentar con el estrés, la luz intensa, movimientos masticatorios…), pudiendo oscilar entre espasmos musculares individuales e intermitentes que pueden progresar en intensidad y duración hasta convertirse en una contracción muscular mantenida de minutos de duración.
El diagnóstico del espasmo hemifacial es clínico, basado en la descripción de los síntomas que narra cada paciente y en la apreciación por parte del Neurocirujano de los espasmos en la cara.
La Resonancia magnética se utiliza para descartar otras patologías intracraneales que puedan afectar al nervio facial de forma segundaria (esclerosis múltiple, malformaciones vasculares, tumores, isquemia), y para averiguar si existe una arteria o vena que esté ejerciendo una compresión sobre el nervio.
La inyección de toxina botulínica en los músculos faciales afectados proporciona unos resultados satisfactorios en la mayoría de casos. No obstante, la duración aproximada de los efectos de la toxina es de unos 4-6 meses.
El tratamiento farmacológico es con Carbamazepina (igual que en la neuralgia del trigémino). Ésta trata de frenar la excitabilidad nerviosa reduciendo los espasmos y la frecuencia de los ataques. Estaría indicada en casos de no disponibilidad o contraindicación de tratamiento con toxina botulínica.
La descompresión microvascular del nervio facial es una opción de tratamiento para casos excepcionales, refractarios a los tratamientos anteriores. Ofrece mejores resultados pero también es el tratamiento más agresivo ya que implica someter al paciente a una cirugía craneal. Consiste en separar del nervio la vena o arteria que lo está presionando. Este tratamiento es el más efectivo y el que ha demostrado ser más duradero para aliviar los espasmos, sin causar lesión en el nervio.
Es la causa más frecuente de demencia reversible.
Es importante diferenciar los quistes pineales de los tumores pineales.
El nervio facial es un nervio craneal, el séptimo de los 12 pares de nervios craneales que se originan en el troncoencéfalo.
La mayor parte de las hernias discales cervicales se resolverán sin necesidad de tratamiento quirúrgico pero en el caso de que se precisa éste tiene muy buenos resultados.
Un tumor cerebral que en la mayoría de casos tiene un pronóstico excelente.
La columna es la parte del esqueleto que se afecta con mayor frecuencia por diversas enfermedades causando graves repercusiones funcionales para el paciente.
La existencia de distintas opciones terapéuticas hace clave la valoración individualizada de cada caso por un especialista.
Un tumor cerebral frecuente que se puede curar con cirugía.
Una patología compleja que precisa un abordaje terapéutico multidisciplinar.
El tumor cerebral primario más frecuente y más agresivo.
La descompresión microvascular es un tratamiento definitivo para la inmensa mayoría de los casos rebeldes al tratamiento farmacológico.
Es la causa más frecuente de incapacidad laboral en menores de 45 años.